volver a grupos
Standstill

 
No era fácil la tarea para Standstill. Después de sacar su último y elogiado "Memories Collector" (2002) y tras "The Ionic Spell" (2001), "The Tide" (1998) y el EP acústico "The Latest Kiss" (2003), han tenido la pelota en su campo durante casi dos años. Y nos la han vuelto a devolver. Ahora nos toca a nosotros, de nuevo, como con cada uno de sus discos, asumir una propuesta que primero sorprende y que a cada nueva escucha gana más sentido, como debe ser con cualquier grupo que intenta, una vez y otra también, explorar terrenos desconocidos y sin referentes claros.

La fórmula ha necesitado varios ingredientes que, esta vez, obedecen a niveles distintos. Sus tan diversas influencias, que ya han ido mostrando en cada disco, se integran aún más en su música, llevándoles a un estilo cada vez más crudo y a la vez más cálido. Cada elemento está en su lugar: una base rítmica mas simple y cada vez mas sólida, con la batería y el bajo caminando juntos desde que empieza hasta que acaba el disco. Guitarras compenetradas y conduciendo riffs más que certeros. Acústicas, bases electrónicas y arreglos matizados y trabajados con inteligencia. Y la voz, cercana y melódica. Rota cuando ha de estarlo. Todo al servicio de las canciones, del conjunto, de una especie de música sorprendente, incómoda e incluso oscura, que podría estar tan cerca del rock más vanguardista como de la tradición de la música negra.

Por otro lado, el segundo ingrediente, y el que primero llega a nuestros oídos, es una voz que nos habla en nuestro idioma, que dibuja mientras canta; un pequeño mundo agridulce hecho de diez canciones, diez situaciones. "Deconstrucción de algunos hechos destacados para dar una opinión, o sea, justificación". Así es como lo definen ellos en la última canción. Esta frase podría resumir el espíritu del disco, un auténtico ejercicio de sinceridad y coherencia en el que incluso se cuestiona el sentido de la existencia del grupo, hablando al oyente de tú a tú y siempre buscando los puntos en común, aquellos sitios inesperados donde todos podemos encontrarnos.

El cambio de idioma representa un paso más en la coherencia de la banda, el mensaje y la actitud tienen un mayor peso, la creatividad ha fluido libremente y el resultado es un disco en el que la banda ha hecho exactamente lo que les ha dado la gana. Y una vez más, han acertado.

“Standstill” es el tercer larga duración de la banda, tras "The Tide" (MCD1997), "The Ionic Spell" (CD/LP 2001), "Betray" (7", 2002), "Memories Collector" (CD/LP, 2002), "The Latest Kiss" (MCD, 2003).

Más información en:

www.bcoredisc.com


·········· Información actualizada en noviembre de 2004. Copyright © 2002 Love to Art. ··········

Imprimir