Niños Mutantes
  |
|
Niños Mutantes se han empeñado en hacer crecer
el concepto del pop que otros insisten en trivializar. En cada
canción, en cada disco, demuestran que sí hay
vida inteligente en la música de este adocenado país.
Son uno de esos cada vez más escasos grupos que no insultan
a la inteligencia del oyente, que proponen o sugieren y nunca
dictan. |
Para ellos, una canción
es una oportunidad de exponer en público una inquietud personal
y en muchos casos, los más arriesgados, íntima. Nunca
han mirado fuera ni han buscado modelos que copiar, se bastan y
se sobran para trazar sus trayectorias, frecuentemente a partir
de cuestiones sin resolver, como la vida misma: sin partida gratis,
bola extra o segunda oportunidad.
Tras dos álbumes en los ya demostraron su calidad incuestionable,
"El Sol de Invierno", su tercer trabajo hasta la fecha,
los ha asentado en la primera división de la música
alternativa, gracias a un sonido propio y a una personal voz poética.
Quizás el oyente descubra en sus canciones el palpitar indolente
e imperfecto que ha caracterizado la música de los noventa,
pero puede que tal vez encuentre, en una pirueta pendular de la
historia de los sonidos, algunos ecos cómplices de los grupos
españoles de los sesenta. Cada una de sus canciones se dirige
a la formulación de una vivencia, acaso compartible con el
resto de los mortales. No hay ejercicios teóricos, masturbaciones
mentales ni distorsiones psicopedantes; son experiencias, imágenes
sonoras y literarias fugaces. En esencia, se trata de pop, no lo
olvidemos, algo cuya cualidad sustancial reside por definición
en ser imprescindible... al menos durante unos minutos. Algo efímero
pero que se resiste a autodestruirse y que siempre deja algunas
frases, éste o aquel estribillo enredado en la memoria, simplemente
porque resulta ser la concreción en unas palabras de algún
impulso que todos tenemos y nunca acertamos a atrapar en el puño.
La trascendencia de una emoción no reside en su descripción
compleja, hermética, blindada por el lenguaje, sino en poder
sentirla. No hay nada más ridículo que cantar o contar
una nadería con cretinas ínfulas artísticas,
y de ejemplos de esto nuestro pop está lleno. Los Mutantes
logran lo inverso, estremecer sin pedantería, apoyándose
en su capacidad para contar historias, de rodearse de ambientes
cargados de intención donde uno puede llegar al estremecimiento,
a la inquietud o a la melancolía sin reconocer esquinas comunes
ni estereotipados cruces de caminos.
(Sobre un texto de J. J. García)
"El sol de invierno", tercer disco de Niños Mutantes,
fue producido entre Granada y Vigo por el inagotable Pablo Iglesias.
Los arreglos corrieron de la mano del ex Golpes Bajos Pablo Novoa.
Su formato, innovador en la escena independiente española,
incluye CD y DVD. En las vídeo-creaciones de todas las canciones
han participado algunos de los más destacados jóvenes
realizadores de cine, vídeo y publicidad: Benet Román,
Alicia Reginato, Luis Cerveró, Irene Franco, Iván
Domínguez, Héctor Muelas, Pedro Pan y Roger la Puente.

··········Actualizado
en marzo de 2003. Copyright
© 2002 Love to Art. ··········
Imprimir
|