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Matthew Sweet

 
Bittersweet se enorgullece de presentar uno de los discos que marcará un punto y aparte en la música popular. Un trabajo que supone un paso de página en la carrera de Matthew Sweet, uno de los artistas más carismáticos y talentosos del otro lado del charco. “Living Things” nació como un sustancioso florecer creativo, un trabajo orgánico en todos los sentidos, desde su concepción y forma de grabación hasta la temática de sus letras. Es el disco menos convencional y más íntimo del artista desde “Altered Beast”, pero en oposición, si ese álbum era una contemplación de la muerte, en este caso es una celebración de la vida en su estado más libre.

Todo el material que compone esta obra, fue escrito muy rápidamente, de hecho, las ideas vinieron a Sweet en lo que él describe como una “espontánea explosión” de inspiración, una tarde en un rancho de Santa Ynez, California, mientras preparaba algún material para su otra banda, The Thorns. Con las canciones ya prácticamente construidas en su cabeza, Matthew se dedicó a levantarse mas temprano que sus compañeros durante algunas mañanas, saliendo a pasear por la naturaleza y sentándose a la sombra de un árbol para completar las letras. En menos de tres días, tenía todo el material que compondría éste su último trabajo.

Ya de vuelta en Los Angeles, comenzó la fase de grabación, un proceso nada convencional y que a la par hacía prevalecer la frescura de las canciones. De esta manera, la fase de grabación de maquetas fue un paso innecesario en el proceso creativo, y directamente, fue grabando, en su estudio casero, los esqueletos de las canciones, con la ayuda del batería Rick Menck. De hecho, esas voces que se grabaron de referencia –cantadas por primera vez-, son las voces que puedes oír en el disco, ya que rebosan espontaneidad. Lo siguiente fue añadir el bajo, único instrumento eléctrico en todo el disco.

En este punto es donde las cosas empiezan a ponerse realmente interesantes. El mago de las cuerdas Greg Leisz apareció con todo su arsenal para añadir la siguiente capa de instrumentación: slide guitar acústico, mandolina, mandola, y mando-guitarra eléctrica. Y a él se unió un invitado especial, el músico/compositor/arreglista y co autor de “Smile”, Van Dike Parks, quien conoce a Matthew por un amigo mutuo: Brian Wilson. Parks toca en esta ocasión piano, órgano, harspicordio, marxofón y acordeón en su inimitable estilo durante todo el disco. “Van Dike tiene la naturaleza psicodélica de cómo quería que fuera”, señala Matthew.

Después se añadieron bajos (a cargo de Tony Marisco) y guitarras acústicas (Pete Philips), y el amigo de Van Dyke, Doug Lazy puso “steel drums” en una canción que, junto con la harmónica de Roger Hardy, completa la amalgama de colaboraciones. Y tras los retoque vocales y coros...”Living Things” por fin estaba vivo.

Es quizá el hecho de que las actuaciones a la hora de grabar sean tan deliberadamente libres, o que la mayor parte de lo grabado lo sea a la primera toma, lo que le da a este álbum un carácter tan fresco y vivo. “Una de las cosas que he aprendido trabajando en “Living Things” es a grabarlo todo desde el principio. Las primeras tomas pueden tener fallos, pero son mejores, más espontáneas y naturales, todo puede suceder. Tiene algo que ver con la crudeza.”

Es precisamente ese “todo puede suceder” lo que hace de “Living Things” un álbum que al escucharlo resulta una vibrante experiencia inesperada e inolvidable. Canciones preciosas como “Cats Of Shambala”, que abre el trabajo, “In My Tree”, “Cats Vs Dogs” o “Dadelion” (con uno de los grooves más desnudamente viscerales que Menk y Sweet han conseguido en mucho tiempo), hacen de éste uno de los ítems indispensables en la discografía de cualquier aficionado a la música y las buenas canciones.



Matthew Sweet estará de gira con Love To Art en enero de 2004



·········· Información actualizada en mayo de 2004. Copyright © 2002 Love to Art. ··········

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